Mario Carvajal

Antes / Después

Cómo retoqué esta foto sin Photoshop

¿Cómo mejorar tus fotos sin Photoshop? Observando la luz. Pues eso... Y no es que yo sea ese tipo de fotógrafos que reniegan del Photoshop y lo consideran herramienta del diablo. Por el contrario, soy de los que cree que una imagen no termina cuando se acciona el obturador. Creo que el postproceso es tan importante como todo lo que lo antecede: sea en el cuarto oscuro o en la computadora. Pero tampoco creo que el Photoshop sea la tabla de salvación a las malas capturas. En el siguiente ejemplo quiero demostrar cómo se puede "retocar" una foto solo con el poder de la observación. Una foto con viveza en el color Supongamos que deseas hacer la foto de una playa, y destacar en ella la viveza de sus colores. Técnicamente, estamos hablando de la saturación o pureza (la intensidad de un matiz). Si bien en Photoshop puedes lograr alterar dicha saturación (inclusive alterarla selectivamente por gamas de color, lo que lo hace una poderosísima herramienta), lo ideal es que puedas capturar los colores saturados, en la toma, de forma natural. Aquí les cuento la historia... Estaba en un peñasco frente a un hermoso mar, mientras almorzaba, notaba cómo los turistas armados con poderosas cámaras llegaban hasta el mismo sitio, lanzaban una foto y se iban a otra parte a hacer más y más fotos. Me sorprendía cómo no se detenían a observar, a contemplar el paisaje. Parecía que estuvieran corriendo contra el tiempo, tratando de llenar la memoria de su cámara con la mayor cantidad de instantáneas que luego compartirían con sus amigos en las redes sociales, testificando que estuvieron allí. Aunque ese "allí" no se disfrutara a plenitud. ¿Por qué un turista anda con el ojo pegado al visor y no se detiene primero a observar el paisaje, las nubes, el cielo y el Sol? No lo sé, tal vez sea el vértigo de estos días, el afán de nuestro tiempo y una forma de vivir la vida así: rápido. En ese momento se me ocurrió escribir este post. Interrumpí entonces el almuerzo para demostrar cómo el afán puede matar una mejor fotografía. Puse el trípode, y empecé a disparar varias veces durante casi dos horas, mientras terminaba de almorzar. (Sí, la verdad es que no me afano en comer deprisa...) Primera foto: colores opacos Observen a continuación esta primera imagen. Es un mar bonito, agradable, con un color ciertamente hermoso: Esta es la foto que el turista se lleva a casa y comparte en el Facebook, Si pudiera mostrarles el cielo, lo verían con algunos cúmulos (nubes en forma de algodón). Precisamente en ese momento, un grupo de cúmulos tapaba los rayos del Sol y por ello los colores en la foto están un poco "muertos". Segunda foto: un pedacito de mar se satura Momentos después tomé la segunda imagen: Es posible observar aquí que el agua pareciera cambiar de color. Empieza a emerger un aguamarina mucho más hermoso. Ocurrió porque algunos rayos solares pasaron por entre el grupo de nubes. Solo sería cuestión de esperar un poco para mejorar esta imagen. Tercera foto: ¡qué mar tan hermoso! Entonces tomé la tercera foto: ¡Ahhh! Los colores empiezan a saturarse (sin siquiera editar la imagen en Photoshop). Toda la saturación que empieza a aparecer, por obra y gracia de los rayos solares. La cámara sigue en el mismo punto y solo me dedico a disfrutar de la espléndida vista... y a esperar. Observo arriba de mi cabeza y noto que las nubes van a hacerse a un lado. Pido un café y sigo ahí... esperando. Mientras tanto, ya han pasado por mi lado más de cinco turistas con sus cámaras y sus afanes. Cuarta foto: la vegetación cobra vida Viene la cuarta foto... Los rayos ahora tocaron la vegetación, mejorando muchísimo la saturación del color. Sin embargo, el mar desmejoró respecto de la foto anterior. Podría entonces el afanado fotógrafo huir del lugar y pensar que en casa todo se arreglará en Photoshop con un par de capas y máscaras. Pero el café estaba bueno y la compañía que tenía aún más... entonces preferí esperar. Slow, baby... Quinta foto: el mar de los siete colores Minutos después una nueva foto: ¡Ya casi! El mar quedó mucho mejor... ¡pero la vegetación se opacó! Hora de mirar al cielo nuevamente y ver la dirección de las nubes. Sexta y última foto: retocada por el Sol Si tenemos de fondo melodías interpretadas en buzuki, esperar no es problema para mí. La paciencia tiene sus recompensas y en este caso la última fue una imagen mucho más rica cromáticamente que la primera realizada dos horas antes, con un color en el mar que refleja ciertamente su belleza, pero también aviva el color de la vegetación. No es la foto que yo use en mi portafolio, realmente solo quise hacer una serie de imágenes que fundamentaran la idea de este post: Mucho mejor ¿verdad?, para la intención inicial de lograr colores saturados (más puros, menos grises). Es el mismo mar, la misma vegetación, la misma cámara y el mismo fotógrafo. ¿El resultado? Totalmente diferente entre cada toma. Un retoque "sin Photoshop"... ahora veamos el antes / después, que tanto gusta a los fotógrafos... Ya alguien lo dijo: la luz es la materia prima para de la fotografía. Entenderla te puede ayudar a mejorar tus imágenes. Dejarle al Photoshop los milagros del retoque a partir de una mala captura no es una buena idea. Al menos yo disfruto más el tiempo que esté al aire libre, que el que deba destinar a pegarme a una pantalla de un computador. TIP: Mira al cielo. Recuerda que no vives DEBAJO del cielo, sino EN él.. Si te gustó el artículo, compártelo con tus amigos y cuéntame tu opinión en los comentarios... ¡Hasta la próxima!


Hotel Casa Blanca de San Andrés (Fotos Antes / Después)

Uno de los principales activos de un hotel es su catálogo fotográfico. A través de las fotografías, los hoteles y las agencias de viaje venden el alojamiento, con mayor o menor suerte. Normalmente nos llaman para actualizar las viejas fotografías que, aunque están obsoletas, no solo se muestran en el sitio web del hotel, sino en docenas de sitios web de agencias, canales electrónicos, sitios de reservas y de reseñas. El material desactualizado no refleja con exactitud el estado actual del hotel. Mejoras en su infraestructura, en su inmobiliario, pasan desapercibidas y los usuarios escogen el hotel sobre una serie de fotografías desactualizadas. Si por las fotos el usuario toma su decisión, será el hotel que mejor se muestre quien tenga mejores opciones de venta. Será entonces cuestión de supervivencia para las ventas de un hotel contar con un catálogo actualizado y con fotografías de buena calidad. Veamos algunos ejemplos del antes / después de fotografías de un hotel en San Andrés Islas, que nos contrató recientemente para la actualización de su catálogo: La fachada El punto de vista de la fotografía vieja fue seleccionado introduciéndose el fotógrafo unos pocos metros en el cálido mar sanandresano. Quiso mostrar una de las ventajas que el Hotel Casa Blanca tiene frente a otros hoteles en San Andrés, y es la cercanía a la playa, que valga la pena decirlo, es una de las más hermosas de la Isla. Sin embargo, la foto tiene algunos problemas: Está mal expuesta Las palmeras están empasteladas (muy oscuras sin definición) No hay detalle en sus ramas El color está sobresaturado, posiblemente a causa de la necesidad de sacar color en la playa y en el cielo El color del mar no refleja el gran atractivo por lo que es conocido el mar de la Isla: "el mar de los siete colores". SOLUCIÓN: a) Cambiar el punto de vista, alejándonos de la playa mar adentro; b) Seleccionar como hora de la toma, el mediodía, con el sol canicular sacándole todos los colores y matices aguamarinas, verdes, azules, al mar; c) Integrar en la composición al edificio para que el usuario entienda espacialmente su ubicación y cercanía respecto de la playa. Veamos el antes y después de la foto de fachada del Hotel Casa Blanca, tomada por Alejandro Carvajal: Habitación con vista al mar Tener una habitación con vista al mar es el deseo de todo viajero de Sol y Playa. Son habitaciones con gran demanda y más aún en una isla como San Andrés, donde el mar tiene unos colores tan intensos, especialmente al mediodía. Esta habitación del hotel, tiene vista al mar y, además, un balcón amplio. Estas dos características no fueron tenidas en cuenta en la vieja fotografía. El mar no es visible y tal vez ese es el principal error de la imagen. ¿Por qué? La diferencia lumínica que hay entre un exterior y un interior es demasiado grande, lo que hace que el fotógrafo (o la cámara cuando se tiene en automático) termine decidiendo exponer hacia el interior de la habitación. Esto produce una sobreexposición en el exterior, y por lo tanto, lo que hay afuera queda totalmente quemado... Por otra parte, en esta habitación existe una columna exactamente en la mitad de la ventana, lo que de por sí quita parte de la vista. El fotógrafo aquí decidió dejar extendida la cortina blanca, lo que ocultó aún más el hermoso mar de San Andrés. Se utilizó además un flash montado sobre la cámara, que iluminó (alumbró) frontalmente, y tan solo una parte de la escena, lo que estaba más cerca: la cama. Los otros elementos están empastelados, muy oscuros, sin definición ni detalle, por ejemplo las cortinas, el televisor LCD, el florero, la papelera... Y por último, la cama tiene unas arrugas muy pronunciadas y las paredes están torcidas. Es hora de mejorar esta imagen y vender mejor esta habitación. SOLUCIÓN: a) Expusimos hacia afuera, esto quiere decir que nuestra exposición se realizó tal y como si estuviéramos tomándole la foto a la playa b) Iluminamos con varios flashes el interior de forma general y de forma puntual iluminamos diversos elementos para obtener volumetría, obsérvese con atención las cortinas, el puf, la papelera, el florero, el cabecero de la cama... c) Abrimos las cortinas, ¡obviamente! d) Encuadramos la escena con la cámara nivelada para que las paredes salgan rectas e) Solicitamos un extra almidón y planchado para las sábanas y almohadas y f) Nos apuramos porque el hotel tenía aquel día 100% de ocupación y tuvimos que tomar la foto en medio del checkout de un huésped y el check-in de otro... ¡ja! Restaurante El Restaurante Casablanca, aunque es parte del hotel, tiene abiertas sus puertas al público que pasea por el pasaje peatonal frente al mar. El restaurante tiene, por lo tanto, una vista al mar amplia y generosa, lo que en la foto vieja no se puede apreciar. Tal vez la decisión del punto de vista y el encuadre se debió a que el fotógrafo no supo manejar el contraluz generado por estas ventanas que genera naturalmente un chorro inmenso de luz que contrasta con la luz interior del recinto. Por lo tanto, se puso de espaldas a ellas y realizó la toma hacia el interior. Por otra parte, la mantelería azul no es la más fotogénica. Bueno, en mi concepto al menos. SOLUCIÓN: a) Escogimos la hora azul para hacer esta foto y nos basamos en la calculadora SunCalc.net para establecer la hora con exactitud, teniendo en cuenta que San Andrés tiene la luz natural -6 GTM, pero por pertenecer a Colombia le han impuesto la hora colombiana que es -5 GTM. En otras palabras, el amanecer y el atardecer son 1 hora después de lo "natural".  b) Pedimos la mantelería blanca. c) Reencuadramos la foto con vista hacia el mar... ¡y listo!  Que venga la langosta... Ver más fotografías de Hotel Casablanca Si te interesa ver otras fotografías del Hotel Casablanca de San Andrés, puedes encontrar el nuevo catálogo 2013 a continuación...


Mario Carvajal | Fotógrafo 360 panoramista - Consultor web
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