Mario Carvajal

Archivo Mensual: Noviembre 2013

Construcción de rótula panorámica casera (DIY Panoramic Head)

En la luthería del maestro José Alberto Paredes, en Bogotá, construimos el prototipo número dos del Quimbaya 360, una rotula panorámica casera (DIY Panoramic Head Homemade), un artefacto en acrílico que nos permite tomar fotografías de 360 grados, con absoluta precisión. Pese a ser una rótula panorámica casera, tiene todas las características de las rótulas profesionales de fabricación industrial, incluido el rotor con pasos. Su fabricación en acrílico la hace muy resistente, pero también muy económico y fácil de fabricar. Si deseas fabricar la rótula Quimbaya 360, puedes hacerlo, libremente, pues esta rótula es hardware libre. En el siguiente video puedes observar cómo se fabrica, qué herramientas necesitas y muchos detalles, que también a continuación te contaré. 1. Descarga el plano en PDF Lo primero que debes hacer es descargar el plano en PDF (diy-panoramic-head-homemade-rotula-panoramica-casera-quimbaya-360). Luego debes conseguir en tu ciudad un comercio donde vendan acrílico, podría ser una fábrica de trofeos. Allí podrás llevar el PDF para que realicen el corte en láser. Tal vez por esta razón, el acrílico como material nos llamó la atención, pues es un material que se puede cortar con alta precisión en láser, y esto permite no solo el corte sino también las marcas para la regleta. Además es transparente, mucho más rídigo que la madera y bastante liviano. Cuando te corten el acrílico, obtendrás la mayoría de partes que necesitas para armar tu rótula casera. A estas partes debes sumarle, un pequeño balín, un resorte, un tornillo, un tornillo en barra:   2. Armado de la columna vertical Lo primero que hicimos fue abrir con el taladro, un agujero que nos servirá de guía para hacer la rosca de la columna vertical. Podrías realizar este agujero con un taladro de mano, pero no será tan preciso y podrías causarle daño al acrílico, por lo tanto, lo mejor es que si no tienes un taladro como el de la foto, vayas donde un luthier o donde un marquetero o ebanista que seguramente no te cobrará mucho por realizar este agujero.   Con una herramienta llamada "Macho" hicimos la rosca que servirá para unir el brazo horizontal con la columna vertical de nuestra rótula panorámica.. Esta herramienta puede conseguirse en cualquier ferretería y es muy útil, además que permite realizar la rosca sobre este material tan moldeable, como el acrílico. Esta rosca debe hacerse exactamente en el centro de la columna vertical.   Con el pegante de acrílico, pegamos la parte más pequeña del acrílico, justo en la base donde hicimos la rosca anterior. Esta parte servirá como base y soporte del brazo vertical. El resultado será una "L", como la siguiente: 3. Soporte horizontal Pegamos con pegante de acrílico las dos partes que conforman el soporte horizontal. Al pegarlos, logramos un soporte grueso, que nos permitirá instalar el sistema del balín con el resorte, gracias al cual esta rótula panorámica tendrá "pasos" o stops, muy útiles en el momento de la toma. 4. Rotor con balín Aparentemente es el proceso más complejo, pero también el que le da a esta rótula panorámica su valor agregado, pues la mayoría de rótulas caseras no cuentan con un rotor con stops o pasos. Y aunque tener un rotor con stops no es estrictamente obligatorio para hacer una fotografía esférica, es una gran ayuda que permite mayor agilidad en el momento de la toma. Así que lo primero que hicimos fue abrir el agujero donde irá el balín, con el resorte y el tornillo que permitirá su ajuste. Este agujero debe tener un diámetro menor que el balín de tal manera que permita al balín asomarse, pero no pasar. Con el dedo verificamos al tanteo que el balín asome una parte suficiente que sirva para marcar los stops en el rotor. Aquí bien vale el dicho: "ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre". En caso de que no asome lo suficiente, será necesario continuar con el agujero, y mejor hacerlo en esta situación, de forma manual: Con el "Macho", realizamos la rosca que servirá para que el tornillo pueda apretar el resorte y empujar el balín hacia afuera: Metemos el balín, luego el resorte y finalmente apretamos el tornillo y así queda listo nuestro sistema de balín con resorte, listo para ejercer la presión suficiente sobre los stops del rotor: 5. Stops del rotor Gracias a una pequeña broca, marcamos los stops del rotor, de tal manera que quede un ligero hueco donde el pedacito de balín que sobresale, pueda entrar suavemente. Nuestro prototipo dos del Quimbaya contempló dos opciones: para tomas con un lente gran angular, como el 18 mm (en formato DX), que precisará de 10 tomas alrededor, o cuando se utilice un ojo de pez, y se necesite realizar 6 tomas alrededor. Por eso, este prototipo viene con dos rotores (10 pasos y 6 pasos). Luego, con pegante para acrílico, es necesario pegar las perillas al rotor, lo que nos permitirá doblar el ancho de esta parte y de esta forma poder hacer la rosca que irá al trípode y además pegar el tornillo con el que se sujetará el brazo horizontal: Con la segueta recortamos la parte necesaria del tornillo que vamos a utilizar para pegar en el rotor: Y pegamos el tornillo con suber bonder, al  rotor. Este mismo proceso lo hacemos con el rotor de 10 pasos y con el rotor de 6 pasos: Ahora ya podemos unir el brazo horizontal al rotor, apretándolo con una tuerca mariposa. Esta tuerquita la apretamos lo suficiente para que quede ajustado, pero no tanto, como para que pueda girar libremente, verificando que el balín ajuste correctamente en los stops.... 6. Perilla de unión de los brazos horizontal y vertical Esta perilla se realiza con la misma técnica que describimos en el apartado anterior: recortando con la segueta un pedazo de la varilla del tornillo y luego la pegamos con superbonder: Luego será cuestión de ajustar la parte vertical y horizontal, y ya vamos viendo cómo va tomando forma nuestra rótula panorámica casera. Esta es una de las ventajas que tiene esta rótula: que permite el ajuste del brazo vertical, lo que significa que puede ajustarse a cualquier cámara (y ajustarse con la mayor precisión posible), mientras que la mayoría de rótulas caseras tienen este brazo fijo, así que servirán para un modelo específico. 7. Soporte de la cámara Nos falta únicamente el brazo que soporta la cámara. Fabricamos la perilla que sujetará la cámara con la misma técnica que describimos en el paso anterior: recortando la varilla del tornillo, puliéndola con la lija y pegándola con superbonder. Luego abrimos los huecos en el brazo soporte de la cámara y en el círculo de separación: Y con el macho, hacemos la rosca: Y listo, armamos nuestra rótula panorámica casera, montando nuestra cámara en ella. Aunque pareciera una rótula frágil por la semejanza que tiene el acrílico con el vidrio, solo teniéndola en vivo es posible ver cuán resistente es el acrílico, a pesar de su apariencia: Y para estrenar esta rótula Quimbaya 360, nada mejor que hacer una foto totalmente esférica (360 x 180) al interior del taller del maestro José Alberto Paredes, cómplice y artífice de esta locura: Pueden ver la foto 360 en el siguiente enlace: http://www.mariocarvajal.com/360/alberto-paredes-luthier/ Muy pronto estaremos publicando el prototipo definitivo, con instrucciones y planos mucho más detallados...      


Quimbaya 360: Rótula panorámica 360 casera

(DIY panoramic head homemade)

Después de haber usado y abusado del prototipo número 1 del Quimbaya 360, la rótula panorámica 360 casera, en los anteriores viajes que hice a Cali y a Providencia, nos propusimos realizarle algunas mejoras, con el objetivo de producir el prototipo número dos. En general, la impresión que tengo es la siguiente: a pesar de lo que aparenta, el acrílico es un material bastante robusto para soportar el peso de la cámara. Parece muy frágil, por la similitud visual que tiene con el vidrio, sin embargo, cuando lo manipulas lo sientes robusto. Observaciones En el prototipo número 1 no funcionó correctamente: La perilla para apretar el brazo horizontal donde va la cámara. Tal vez por quedar de un tamaño tan pequeño y coincidente con el brazo, estuvo bastante incómodo. Además la forma totalmente redondeada no permitía un buen agarre. Los pasos demarcados por el balín quedaron muy pegados uno a otro, además que tenía un total de 12 pasos, innecesarios, pues con solamente 10 pasos era posible cubrir los 360 grados con un lente de 18 mm en una cámara con sensor pequeño (no full frame). Prácticamente este sistema no funcionó y fue muy difícil el conteo de las fotos necesarias. El tornillo que unía la parte horizontal al rotador, no funcionó: se apretaba o se soltaba a medida que se iba dando la vuelta para tomar las fotos. La medida de 45 grados hacia arriba y 45 grados hacia abajo para la toma inclinada, tocaba hacerla manualmente y al ojo. Y en este punto, no siempre funcionaba el cálculo manual. Ejemplos de fotos logradas A pesar de estos inconvenientes, con el prototipo número uno logramos producir varias fotografías tanto panorámicas en formato 3 x 1 como en 360 grados totalmente esféricas, como esta del platanal en una finca cerca de Cali, o esta otra que del Colegio San Juan Bautista del barrio el Guabal también en Cali, que hice como muestra para los estudiantes del curso piloto. Como curiosidad, esta foto del colegio tenía unas condiciones complejas por la diferencia de luz entre el interior y el exterior, así que gracias a una doble toma en bracketing, les pude mostrar a los estudiantes cómo ampliar el rango dinámico, gracias a las máscaras de luminancia de Photoshop, sin tener que recurrir a técnicas como HDR (High Dinamic Range). Tal vez la foto que más me gustó fue esta tomada en la isla de Providencia. Es un ejemplo de todo lo que se puede hacer con un cabezal panorámico 360 hecho en casa, con una cámara de bajo presupuesto (Nikon D3200), sin utilizar ojo de pez (se usó un 18-55 mm de plástico) y con algunas condiciones complejas, como el movimiento de las palmeras y las nubes, causado por el viento. El prototipo 1 funcionó. Sin embargo, la idea es llevarlo a un mejor nivel, para que los estudiantes del curso de fotografía 360 de Zona Cinco tengan un manejo fluido y puedan aprender con mayor eficiencia. Hora de entrar en el quirófano Nos reunimos con el maestro luthier, José Alberto Paredes para evaluar el desempeño tanto en el viaje a Cali como en el de Providencia, donde mi asistente, Julián Santacruz tuvo la oportunidad de manipularlo durante una semana completa, inclusive algunas fotografías para el catálogo que nos encargaron de fotos, fueron tomadas con nuestro Quimbaya 360. Analizamos cómo afrontar los desafíos de mejora en los cuatro puntos mencionados en este post y el maestro empezó a trabajar en el prototipo número dos. Aunque el primer prototipo fue elaborado completamente a mano, el primer cambio que quisimos plantear para el segundo, fue su elaboración con máquina cortadora láser, a partir de un plano. Con esto lograríamos una mayor precisión por un lado, podríamos imprimir una regla para mejorar la medición y darle forma a las perillas para un mejor agarre. Así que es hora de meterlo a cirugía... ¡adiós prototipo uno! Muy pronto les mostraré los resultados con el prototipo número dos.


Químico revelador de fotografías: almacenamiento en galón oscuro

Antes de preparar el químico revelador (Kodak D76) que usaré para el revelado de los próximos carretes en blanco y negro, necesito resolver cómo voy a almacenarlo en casa. Lo más conveniente es un tarro oscuro de acordeón, que  venden en BH Photovideo (con capacidad de un litro cuesta USD$15). La forma que tiene de acordeón remueven el exceso de aire, evitando de esta forma la oxidación del químico revelador y preservándolo de mejor forma. Muy bonito, pero necesito preparar el químico ya mismo y no tengo tiempo de mandarlo a traer. Entonces, por ahora, necesito resolver cómo guardar el químico, con los recursos que tengo a mano. En Home Center encontré un bonito tarro de un galón, que me alcanza para meter el revelador que prepararé (precisamente un galón). Cuesta $16 mil pesos (USD$8) y me gustó por lo práctico de almacenar (poco espacio ocupado) y por tener llave o dispensador, además de lo económico que resulta. Capacidad de este tarro: 1 galón. El problema con este tarro, es su transparencia. Así que un poco de bricolaje de domingo. Si vas a hacerlo, te recomiendo tapar con cinta de enmascarar todas las dos entradas del tarro y además dejar una línea junto al medidor para verificar la cantidad de químico que hay al interior: Ahora sí, lo divertido, a pintar, me valí de un gancho de ropa. Usé pintura negra mate, a la que apliqué directamente al tarro (no sin antes limpiar su superficie). Y listo... A dejar secar y luego a ponerle las pegatinas que lo caracterizan (rojo es el color estándar para identificar al químico revelador en el laboratorio y evitar desastres, además, buena idea es dejar constancia de la fecha de preparación o de vencimiento)... Para el baño de paro, identificar con el amarillo y para el fijador, el verde. Y luego de preparado el D-76, aproveché el empaque y lo rotulé: En la próxima entrada les contaré cómo preparar el revelador Kodak D-76 en casa. Es más sencillo de lo que parece.


Puente de las Siete Millas en Florida — Fotografía 360

Puedes ver la foto del Puente de las Siete Millas más grande Quise empezar este largo viaje en la milla cero. Se trata del punto más al sur que tiene Estados Unidos, en La Florida, muy cerca de Cuba. Se llama Key West y hace parte de una sucesión de cayos en medio del océano. Para llegar a la Milla Cero, fui en bus desde Miami. El camino para llegar a Key West es alucinante, sobre todo en un punto llamado El Puente de las Siete Millas. Este es uno de los puentes más largos del mundo, se ubica en el ranking 50 exactamente. Tiene poco más de 10 kilómetros de largo y une a Knight’s Key y Little Duck Key. Lo que más me asombró fue saber que este puente lo construyeron hace un siglo, en 1912. Sin embargo, en aquella época el puente servía al ferrocarril que unía a Key West con Miami. Varios huracanes terminaron destruyendo varios tramos. Sin embargo, en 1982 fue terminado el nuevo puente que es realmente una enorme autopista que va junto al viejo. Este viejo puente se ha convertido en lugar predilecto para los pescadores y es usado por los turistas para caminar, trotar o salir en bicicleta. Desafortunadamente el bus no para, de ahí que un buen plan alternativo, pero no menos económico, será alquilar un auto y poder parar en varios lugares de este trayecto, entre ellos en este puente, para admirarlo con mayor detenimiento. Yo realmente estaba muy asombrado de ver tanto mar a lado y lado, nunca había pasado por un puente tan largo, así que quise registrar el momento desde el interior del bus, en una foto 360, que en sí misma era un reto para mí. Sobre la foto 360 del Puente de las Siete Millas La dificultad técnica de realizar esta foto era interesante: un espacio muy reducido, un bus en movimiento, gente moviéndose por todas partes, unos vidrios panorámicos y una diferencia de intensidad de luz en el exterior y el interior, hacían el trabajo de la toma bastante complejo. Más aún si, dado el espacio tan pequeño, tenía que salir en la foto, y el trípode debía sostenerlo con las manos... Fue divertido, sobre todo ver a la gente mirando sin saber exactamente qué diablos estaba yo haciendo. Bien, espero que les agrade la foto 360 del interior de este bus. ¿Cuánto vale ir en bus a Key West? Como información práctica he de decirles que el tiquete en este bus se puede conseguir desde USD$79 (ida y vuelta). El viaje se puede hacer en un solo día y te recogen en Miami a las 7 de la mañana y el regreso es aproximadamente a las 9:30 de la noche. El viaje dura aproximadamente 3 horas por trayecto. Puedes comprar el tiquete con Miami Tour Company por Internet. Es entonces una alternativa económica para visitar ese hermoso lugar llamado Key West. Sin embargo, si vuelvo algún día preferiré rentar un auto y quedarme a dormir una o varias noches allá. Vale la pena.


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